Francia: Macron impone el toque de queda

Una medida reaccionaria que no aporta ninguna solución para combatir el coronavirus.

Santiago Follet

Macron hizo público ayer el anuncio de la imposición de un toque de queda que regirá al menos durante las próximas cuatro semanas en las grandes ciudades de Francia. En efecto, comenzando a partir de este sábado la circulación estará prohibida de 21 a 6 hs. en las principales aglomeraciones del país. El presidente justificó esta medida aludiendo al aumento de casos de covid-19 que vienen registrándose desde el inicio del ciclo lectivo en septiembre. Para el mandatario, esta imposición sería la manera para contener el avance de la segunda ola y evitar el colapso del sistema de salud.

El toque de queda es una medida de tinte marcadamente reaccionario, que solo busca regimentar la vida pública imponiendo restricciones ridículas a la circulación. Vendrá acompañado del refuerzo de la presencia policial en las calles, de una avanzada represiva y de la imposición de multas a quienes desafíen la prohibición.

Al mismo tiempo es una medida absolutamente inútil que sorprende a la población por la ineficacia de su implementación. Porque está demostrado que los focos principales de contagio del virus están siendo los lugares de estudio y de trabajo, así como los transportes públicos, en donde se reúnen grandes cantidades de personas diariamente durante las horas diurnas.

Pero Macron descartó cualquier tentativa de cerrar escuelas o universidades, que seguirán abiertas, o de proteger a los trabajadores no esenciales. Porque para el presidente de los ricos es necesario que la economía siga su marcha funcionando para cubrir las necesidades de los empresarios. Lo que se necesita son medidas que protejan a los trabajadores y que tengan por objetivo realmente reducir el contagio como garantizar, por ejemplo, la gratuidad de las máscaras y la distribución de alcohol en gel.

La situación en los hospitales es caótica y toda la responsabilidad de la falta de insumos y de presupuesto corre por cuenta del gobierno. Las medidas restrictivas no ayudarán en nada a cambiar esta situación que viene siendo denunciada fuertemente por los trabajadores de salud desde hace meses. Por eso, se desarrollará este jueves 15 una manifestación nacional de los trabajadores de los hospitales que vienen peleando por mejores condiciones de trabajo y por la contratación masiva de personal para hacer frente a la pandemia. Necesitamos más presupuesto para la salud pública y la implementación urgente de medidas que protejan a los trabajadores. El toque de queda reaccionario no es ninguna solución.